Tejido Epitelial
Las células
epiteliales soportan las tensiones mecánicas, por medio de los distintos
componentes del citoesqueleto que forman una red en el citoplasma de cada
célula epitelial.
Los tejidos epiteliales limitan tanto las cavidades
internas como las superficies libres del cuerpo. La presencia de uniones
especializadas entre sus células permite a los epitelios formar barreras para
el movimiento de agua, solutos o células, desde un compartimiento corporal a
otro. Así las funciones que realizan los epitelios son:
1. Sirven como barrera de protección: la epidermis.
2. Transporte de material a lo largo de su superficie:
el epitelio respiratorio.
3. Absorción de una solución de agua e iones desde el
líquido luminar: epitelio de vesícula biliar.
4. Absorción de moléculas desde el líquido luminal
hacia el tejido subyacente: epitelio intestinal
5. Síntesis y secreción de material glucoproteico
hacia la superficie epitelial
Epitelios que funcionan como barrera de protección
Estos epitelios están formados por varios estratos de
células, de las cuales sólo la primera capa está en contacto con la lámina
basal. En este primer estrato se ubican las células germinales y a partir de
ellas se forman continuamente nuevas células.
Las nuevas células se diferencian mientras migran
hacia los estratos más superficiales para reemplazar a las células que se
localizan en la superficie libre, las que se desprenden finalmente del
epitelio.
Epitelios que
transportan material a lo largo de su superficie libre
La superficie de los epitelios que realizan esta
función está bañada por un líquido y en la cara luminal de las células presenta
numerosos cilios.
El epitelio de revestimiento de la tráquea es un buen
ejemplo, ya que tanto las partículas y como los microorganismos presentes en el
aire inhalado son atrapados en el mucus que baña su superficie y el
desplazamiento de ellos es realizado por el movimiento coordinado de sus
cilios.
Epitelios capaces de absorber agua y iones desde el
líquido luminal
El epitelio de revestimiento de la vesícula biliar,
responsable de la concentración de la bilis, es un buen ejemplo ya que para
ello, absorbe Na+, Cl- y H20 desde la bilis.
El epitelio libera hacia el tejido subyacente una solución de cloruro de sodio
que es isotónica con la solución que baña su superficie luminal.
Epitelio de la vesícula biliar. Este tipo de epitelio
absorbe agua e iones y los transporta hacia la lámina propia (tejido conectivo
adyacente). El resultado de tal absorción de agua e iones es la concentración
de la bilis, en este caso.
Epitelios que
absorben moléculas desde el liquido luminal hacia el tejido subyacente
Estos epitelios se
caracterizan porque la superficie luminal de las células presenta abundantes
microvellosidades. Un caso típico es el epitelio de revestimiento del intestino
delgado, en el cual ellas forman la chapa estriada. La existencia de las microvellosidades
se traduce en un notable incremento del área de superficie celular expuesta al
líquido luminal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario